Desde Moratalaz surge este aprendiz de músico con más ganas que cimientos, empezando a acariciar guitarras a una edad donde ya muchos la tienen abandonada y a surcar el noble oficio de hacer y deshacer canciones sin más ánimo que tener ocupada la mente y no pensar en maldades.
Actualmente compagina su banda de toda la vida, Muerte Dulce, con este proyecto paralelo atemporal en el que se ha visto involucrado gracias al empujón sin traición que le metió su gran amigo y productor Alfre Camarote.

El resto está por llegar...

Otros proyectos: Lost Pepinos, La Banda de Nik